Mitos y realidades sobre la creatina: ¿Deberías preocuparte al entrenar si tienes endometriosis?

Si leíste nuestro artículo anterior sobre la investigación de la creatina y la endometriosis, es posible que ahora tengas más preguntas. Es comprensible. Cuando la investigación científica sugiere que una sustancia puede favorecer la progresión de una enfermedad, la reacción natural es la preocupación, especialmente si se trata de un suplemento pre-entrenamiento popular.
Este artículo intenta ofrecer una respuesta fiable a una pregunta cada vez más frecuente: si una mujer con endometriosis que entrena y está considerando la suplementación con creatina debería preocuparse. La respuesta no es sencilla, y no sería justo pretender lo contrario, pero hay algunos aspectos que conviene tener en cuenta antes de tomar una decisión.
¿De dónde proviene la creatina en las lesiones de endometriosis?
Comencemos por lo que realmente mostró el estudio de Chen y sus colegas en 2024, porque eso es importante para comprender todo el debate.
Los científicos observaron concentraciones elevadas de creatina en células ectópicas y en el líquido peritoneal de mujeres con endometriosis. Posteriormente, demostraron que esta creatina proviene principalmente de la síntesis endógena, lo que significa que las propias células afectadas producen más creatina debido a la mayor actividad de la enzima GATM. En resumen, las lesiones de endometriosis producen creatina y la utilizan para protegerse del mecanismo que debería eliminarlas.
Este hallazgo se aplica a la creatina producida internamente por las células enfermas y no se aplica directamente a la creatina ingerida externamente, ya sea a través de la dieta o de suplementos.
Pero aquí surge una complicación que no se puede ignorar.
¿Dónde comienza la preocupación legítima?
En el mismo estudio, se realizó un experimento con un modelo murino de endometriosis. A los roedores se les administró creatina directamente en la cavidad peritoneal, es decir, de forma externa en lugar de endógena. Los resultados mostraron que los ratones que recibieron creatina presentaban más lesiones de endometriosis, de mayor tamaño y volumen, que los ratones del grupo de control.
Esta es una observación que no puede minimizarse ni descartarse como un simple experimento con ratones. La administración experimental de creatina externa en un modelo animal promovió la progresión de la enfermedad, y los propios autores analizan el potencial de la creatina como biomarcador y objetivo terapéutico.
Al mismo tiempo, es importante comprender las limitaciones de este experimento. La creatina se administró directamente en la cavidad peritoneal, una vía completamente distinta a la suplementación oral. Las concentraciones utilizadas en los experimentos fueron elevadas y el modelo de ratón no reproduce completamente la fisiología humana. Aún no se ha investigado si la suplementación oral con creatina afecta, y en qué medida, su concentración en el líquido peritoneal de mujeres con endometriosis.
Por lo tanto, no tenemos respuesta a la pregunta de si la creatina del suplemento llega a los focos de endometriosis en concentraciones que podrían tener relevancia clínica, pero tampoco contamos con estudios que descarten dicho efecto.
¿Qué sabemos sobre la creatina en las mujeres?
La creatina es uno de los suplementos dietéticos más estudiados en la historia de la ciencia del deporte. Su seguridad y eficacia en términos de rendimiento físico, fuerza y masa muscular están ampliamente documentadas en la población general. Una revisión realizada en 2016 por Ellery y colaboradores indica que las mujeres pueden obtener beneficios específicos de la suplementación con creatina, incluyendo mejoras en la salud mental, la función cognitiva y la gestión de la energía durante las distintas etapas de la vida reproductiva.
Sin embargo, ninguno de estos estudios se realizó en mujeres con endometriosis. No existen datos clínicos sobre la seguridad o los efectos de la suplementación con creatina específicamente para esta afección, y esta falta de conocimiento es importante en sí misma.
Actividad física y endometriosis: esto es seguro
Independientemente de la cuestión de la creatina, hay algo que está bien documentado: la actividad física regular, incluido el entrenamiento de fuerza, tiene un efecto beneficioso en las mujeres con endometriosis. El ejercicio reduce la inflamación crónica, mejora la sensibilidad a la insulina, disminuye los niveles de cortisol y promueve la producción de endorfinas, que alivian la percepción del dolor. El músculo esquelético es el mayor consumidor de glucosa del cuerpo, y su funcionamiento eficiente contribuye al equilibrio metabólico y hormonal general.
El deseo de hacer ejercicio con endometriosis es algo que debe fomentarse y apoyarse, no limitarse por el miedo. La cuestión de la suplementación con creatina es un tema aparte y no debe influir en las decisiones sobre la actividad física en sí.
El entrenamiento de fuerza, el yoga, el pilates, la natación y la marcha nórdica no requieren creatina para ser beneficiosos. Muchas mujeres con endometriosis entrenan eficazmente y obtienen beneficios reales para su salud sin necesidad de suplementos.
¿Qué opinas de esta decisión hoy?
Si eres una mujer activa con endometriosis y estás considerando la suplementación con creatina, la situación es la siguiente.
Por precaución, existen estudios de laboratorio y un experimento con ratones que sugieren que la creatina podría favorecer la supervivencia de las células endometriósicas y la progresión de la enfermedad en un modelo animal. Sin embargo, no existen estudios clínicos que confirmen la seguridad de la suplementación en este grupo.
La falta de contraindicaciones claras se debe a que los resultados se basan en modelos experimentales, y el proceso desde las observaciones de laboratorio hasta las recomendaciones clínicas es largo y ambiguo. No existen estudios en humanos que indiquen efectos nocivos de la suplementación oral con creatina en la endometriosis.
En situaciones como estas, cuando el conocimiento es incompleto y surgen dudas sobre los suplementos y las enfermedades crónicas, lo más prudente es consultar con su médico. Un ginecólogo o un especialista en endometriosis puede evaluar su caso particular, la etapa de la enfermedad y su plan de tratamiento actual en función de esta decisión. Si bien la ciencia aún no ha dado respuesta a esta pregunta, tampoco es algo que deba afrontar sola.
¿Qué más necesitamos saber?
Para responder con total certeza a la pregunta sobre la creatina y la endometriosis, la ciencia necesita ensayos clínicos con mujeres que padecen endometriosis, en los que se administre creatina oral, se midan los niveles de creatina en el líquido peritoneal y se realice un seguimiento de la actividad de la enfermedad. Actualmente, no existen estudios de este tipo.
Esta es una respuesta honesta al estado del conocimiento en 2026. No tenemos suficiente información para afirmar que se puede tomar suplementación de forma segura, ni para decir que se debe evitar por completo. Sin embargo, sabemos que la pregunta es válida y vale la pena consultarla con un especialista que conozca su situación.
Entrena, escucha a tu cuerpo y consulta a tu médico.
La endometriosis no debería impedirte mantenerte activa y cuidar tu salud. La actividad física es una de las herramientas más efectivas para quienes padecen esta enfermedad, y vale la pena incorporarla a tu rutina de forma adaptada a tus capacidades actuales.
La cuestión de la creatina es importante y merece ser tomada en serio, no simplemente afirmada sin fundamento, lo cual se adelanta a la evidencia científica. Si entrenas, estás considerando la suplementación y tienes endometriosis, vale la pena hablar de este tema con tu médico, quien te ayudará a evaluarlo en el contexto de tu situación clínica.
Fuentes
Chen S, Liu X, Zhang Y. La creatina promueve la endometriosis al inducir resistencia a la ferroptosis mediante la supresión de PrP. Advanced Science, Volumen 11, Número 4, Páginas 2304112, diciembre de 2024.
Ellery SJ, Walker DW, Dickinson H. Creatina para mujeres: una revisión de la relación entre la creatina y el ciclo reproductivo, y los beneficios específicos de la terapia con creatina para las mujeres. Amino Acids, volumen 48, número 8, páginas 1807, agosto de 2016.
Machado M. Reevaluación del eje creatina-PrP propuesto en la endometriosis: consideraciones metodológicas y mecanísticas. Advanced Science, Volumen 13, Número 2, Páginas 2501042, febrero de 2026.
Vercellini P, Vignali M, Somigliana E. Endometriosis, patogenia y tratamiento. Nature Reviews Endocrinology, volumen 10, número 5, páginas 261, mayo de 2014.
Grupo de Desarrollo de Guías de la ESHRE sobre Endometriosis. Guía de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Oficina de Guías de la ESHRE, Edificio Central, Grimbergen, enero de 2022.


